Esta poesía que escribí hace unos años ya tiene unos acordes encima - cortesía de una banda amiga - y la quería compartir con todos ustedes antes de que llegue a MTV.
16.4.08
MENTIME QUE ME GUSTA
Publicado por
SANTIAGO
4
se sacaron el filtro y escupieron su verdad
23.3.08
EN BUSCA DEL CARIBE ENTRERRIANO III
CAPITULO III: “
Ante la barra brava climática que se nos venía encima, el capitán de mar y tierra nos planteó 2 alternativas:
a) bordear la isla con corriente y viento a favor, subiendo hacia las dunas del caribe entrerriano que teníamos como horizonte.
b) hacer “
De más está decir que como buenos viajeros argentinos (sin mapa, sin brújula y sin idea de lo que nos esperaba) pensamos hacerla fácil y elegimos bordear la isla que parecía que se hundía bajo el agua a 1km aproximadamente de donde nos encontrábamos. Así que a medida que el viento empezaba a soplar con más fuerza nos internamos nuevamente en el río Uruguay mirando hacia los relámpagos y empezamos a remar: el cabezón en la proa mirando hacia adelante, yo, Andy (que manejaba la vela que nos separaba del cabezón), y en la retaguardia el capitán de mar y tierra que manejaba el remo y los hilos del timón, y como si fuera poco nos decía que hacer y cómo hacerlo (sino nos hubiéramos hundido a los 30 segundos de hacer partido, allá a lo lejos, en el Capítulo I)
Las primeras gotas empezaron a caer y el río empezó a hacer pogo contra nuestra embarcación. El viento caprichoso hinchaba y desinflaba la vela a su antojo y ya se empezaba a sentir la sed, el hambre y las ganas de una ducha calentita. Todos concentrados remando cada vez más cerca de la línea de cota del Uruguay, buscando la ruta más directa y esperando que se terminen de suceder los árboles y la arena acumulada de esta isla que parecía no tener fin. y entonces, cuando llegamos donde pensábamos que la isla nos abría el paso hacia la costa entrerriana, nos quedamos azorados contemplando que la vegetación nos había escondido una gigantesca bahía que seguía partiendo al río en dos hasta vaya a saber donde, y que no estábamos en navegando en medio de la tormenta, sino en una olla de presión que nos iba cocinando a fuego lento, en el mismísimo infierno caribeño. Sabíamos que la isla era grande. Sabíamos que en su interior había una laguna. Lo que no sabíamos era que de punta a punta, nuestra isla de LOST tiene más de 12km de largo. La pregunta del millón es: SI LO HUBIERAMOS SABIDO, HUBIÉRAMOS HECHO LO QUE HICIMOS? Fue ahí, sin Google Earth a mano, cuando el Capitán de mar y tierra nos dio el primer golpe de timón. Fue ahí donde se rindió Rambo, donde se filmó el regreso del Jedi. Fue ahí donde pusimos en marcha el plan B.
Cuando cruzamos hasta la costa uruguaya el río ya estaba más picado que el paredón de fusilamiento de Guantánamo, Cuba. La vela, inmanejable, parecía que nos iba a subir hasta el ojo de la tormenta. El río, ensañado con nuestra nave, nos hacía pensar que estábamos rebotando en una cama elástica junto con 14 elefantes africanos y nosotros, señoras y señores, remábamos por nuestras vidas. Y la lluvia ya no era lluvia, era una ducha con la fuerza de una turbina de avión, y se peleaba celosamente con el río para ver quién le metía más agua al bote en menos tiempo. Era hora de achicar las aguas. Y lo único que teníamos para achicar, era la mitad de un botellita de (auspicia este momento Coca-Cola de Argentina) 600 cm3. Y Andy se puso el equipo al hombro y se encargó de achicar para evitar dejarnos mano a mano con San Pedro. Llegamos a la costa de la isla uruguaya, pero escupía ramas y remolinos anti-ambientalistas imposibilitándonos el desembarco. No había tiempo para pensar, ni sacar fotos, ni para tomar aire. Lo único que se escuchaba eran las gotas que nos escupían del arriba y de abajo. Estábamos rodeados. La adrenalina subía como el caudal del río y nosotros mudos, remando, achicando. El cruce de la isla hacia Uruguay suponía un riesgo extra: los remolinos que se formaban por las corrientes cruzadas entre la isla y la costa nos obligaban a remar más y más y no avanzábamos un metro. Estábamos anclados y el agua subía. El silencio se apoderó de todo. Había que dar otro golpe de timón, había que achicar, había que remar. Había que descomprimir.
"WILSOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOON!!" - grité con todos los pulmones. “WILSOOOOOOOOOOOOON!” y ellos se me quedaron mirando. Yo estaba afónico con el 20cm de agua adentro de la canoa y lo único que hacía era gritar “WILSOOOOOOOOOOOOOOOOOON!”. De repente todos nos empezamos a cagar de risa. Seguíamos remando y achicando. Todos juntos, al grito de “Wilson!”. Ahí nos dimos cuenta de lo que habíamos hecho. “WIIILSOOOOON!”
Ya era nuestro grito de guerra. Todos juntos! “WILSON!” Otra vez! “WILSON!” más fuerte! “WILSON!” Todo nos chupaba un huevo. Estábamos más allá del bien y del mal. “WILSON!” Estábamos solos contra toda la furia de la naturaleza, contra el destino. Estábamos dando vuelta el panqueque donde el destino nos quería comer con dulce de leche. “WILSON!” Estábamos… pasando los remolinos.
Ante la imposibilidad de desembarcar en la inhóspita costa uruguaya (con sus ramas apuntándonos como lanzas y los juncos crecidos que apenas sobresalían entre las olas eran una trampa mortal) nuestra única chance era volver a cruzar el río por la zona de los bancos, volviendo por donde habíamos llegado. Pero la tormenta se había fagocitado a los bancos, a los pescaditos y a la familia que adorna una de las fotos del Capítulo I.
Y si existe algo peor que navegar con tormenta, viento y corriente en contra, la fatiga de remar sin parar durante horas, queridos lectores, es atravesar los
Estábamos tan cerca y a la vez tan lejos. Pero como le dije antes, ya nada nos importaba: nosotros teníamos adrenalina para llegar hasta nueva guinea y volver, 40 veces! A pesar de los choques de remos, a pesar del viento que cambiaba de curso como el más veleta de los veletas que jamás hayan figurado en un triste tango, a pesar de todo seguíamos remando y achicando sin parar. Cada tanto algún “WILSON!” rompía la monotonía de nuestros cuerpos castigados por el clima. Cada tanto alguna ráfaga de viento hinchaba la vela y nos devolvía el alma al cuerpo, a pesar de que las olas seguían castigándonos de costado y el achique se hacía más y más frenético. Bordeamos la zona de los bancos (devenidos en paradores subacuáticos) atravesando varios remolinos de las ambas punteras de isla que nos movían a su antojo, y a pesar de que se nos metieron olas enteras adentro de la canoa logramos mantenerla a flote. Estábamos a 2cm de hundirnos y cualquier movimiento el falso con esa tormenta en ciernes, era un “hasta acá llegamos” definitivo. Pero un guiño del destino nos alivianó la tormenta y el viento empezó a soplar para nuestro lado, como si le hubiéramos contagiado las ganas de llegar a la costa. La vela hinchada nos dio unos minutos de calma. De esa calma chicha. De esa calma que antecede a la tormenta. De esa calma que se desintegra cuando la adrenalina empieza a bajar y los cuerpos extenuados tiemblan porque vuelven a sentir el frío y los corazones bajan sus revoluciones, cuando los músculos se entumecen y te das cuenta de que tu mano más que ampollas parece que tuviera lepra.

La tormenta y el río dieron todo lo que tenían, pero se deben haber dado cuenta de que no nos iban a poder hundir jamás, porque de los últimos metros me acuerdo que no tuvimos que remar. La vela baró la canoa en la arena mientras caía una tenue llovizna. Y apenas pisamos la arena nos pusimos a gritar. Le ganamos con gol de oro en el minuto 119 del adicionado. El gol fue dudoso. La hazaña, un hecho. Esa tarde, en algun lugar del Balneario Norte de Colón, Entre Ríos, no fuimos héroes. Fuimos sobrevivientes. Y SE LO FESTEJAMOS EN

Publicado por
SANTIAGO
5
se sacaron el filtro y escupieron su verdad
17.3.08
TARJETA ROJA AL SINDROME NPVB
Publicado por
SANTIAGO
3
se sacaron el filtro y escupieron su verdad
8.3.08
23.2.08
LO PERDIMOS A MESSI
Me acabo de despertar de una siesta sabática, producto de un madrugón con fines cumpleaño-médicos. No se bien porqué pero recíen mesenggeriando con mi amigo “el negro” decidimos de común acuerdo que de ahora en más cuando tenga un sueño de esos que valen la pena contar, se los cuente por escrito. Asi que ahí va, espero tengan la almohada y los pochochos bizarros a mano.
Estoy cenando unos huevos rellenos, aunque en la mesa hay bastantes cosas para elegir. Cosa ya rara porque en mi casa aunque se come variado y rico, en cada cena particular hay plato principal + ensalada o puré, algunos morroncitos por ahí, coca Light y de la que toman los humanos. La cocina (no era mi cocina de la vida eral) estaba medio en penumbras, como si se hubieran quemado algunas bombitas, y además la tele parecía encendida, cuando siempre se apaga para la cena (porque sino no se puede discutir tranquilo, mierrrda carajo!). Mi vieja estaba charlando del chico este: que no salía del cuarto … que estaba todo el día con la compu y los mensajitos del celular … que se le iba a enfriar la comida, y yo me acuerdo que hice un chiste alusivo (no muy bueno sino me acordaría, no?) y en eso mi hno me codea y me dice “pará! pará! que ahí viene”. Ahí nomás me doy vuelta y en el lugar que suelo ocupar en la mesa estaba sentado Messi, pero era más chiquito. El Messi de mi sueño tiene 11 años, ponele. (psicólogos por favor analicen esto, no tiene desperdicio)
- Yo: “que hacés, pendejo?” (Messi me choreó el lugar A MI!)
- Minimessi: “esta piba no para de llamarme” (nervioso, sin dejar de boludear con el celular)
- Mi viejo: “cual de todas?” (chiste malo típico)
- Mi vieja: “dale, comé que se enfría!” (rezongo materno típico)
“RIIIIIIIIIIIIIIIIIING!” SUENA EL TELÉFONO DE LÍNEA.
Mi viejo se levanta a atender (tarda como siempre pero se ve que la pendeja esta encaprichada porque suena y suena hasta que llega mi viejo)
- Mi viejo: “es…” (puta madre no me acuerdo el nombre pero tenía nombre de pendeja con vos de pito, les juro)
- Yo: “Dejá, yo me encargo” y ante la mirada atónita de Messi fui a atender y 10 segundos más tarde me volví a sentar en la mesa no sin antes decirle “no te va a llamar nunca más”.
Seguimos comiendo y 10 segundos después - ante las caras de “quién mierda le habrá pasado el número” - vuelve a sonar el celular del minimessi.
Estamos recién entrados al shopping y Messi sigue sin despegarse de su celular (pobre, es preadolescente, le sacás el celular y se desintegra! Encima es medio timidón) Le digo que mejor se ponga mi buzo con capucha pa que no lo descubran así nomás y se lo prueba, pero le queda grande (No es que sea yo taaan groso, es él que en mi sueño tiene 11 años) Igual se lo pone y me agradece, aunque yo pienso que es uno de esos préstamos que no tienen devolución, pero que a uno le gusta regalar. Estuvimos paseando por ahí y no se de dónde (no sólo en los sueños sucede) aparece mi hno con un par de tipos que iban atrás nuestro, pero estos tipos eran conocidos, buena onda, o al menos no gritaban “es messi! es messi!”. La cuestión es que caminamos hasta que el shopping se puso hasta las pelotas de gente y cuando se empezó a armar tumulto por la presencia del joven minicrack, decidimos salir por una puerta lateral y perdimos a casi todos los curiosos menos a dos. A uno le agradecí que no publique la foto que acababa de sacarle a mi pequeño amigo, porque sino iba a buscar, cazar y deshollar viva a toda su familia (siempre quise decirle eso a un paparazzi) y el pelado terminó levantandome el pulgar con cara de “mensaje recibido, sólo se la mostraré a mis nietos”. El otro era un chabón flaco alto de rulos y barba oscura, que se hacía el sota caminando al lado nuestro sin dejar de mirar de reojo, así que lo cacé de los pelos y después de refregarle la cara contra una pared le dije algo tipo “es mi primo y lo veo una vez al año, no me cagues el día”. El pibe se ve que captó el mensaje, porque se dio media vuelta y se fue sin decir una palabra. Ahora que estoy despierto pienso que tranquilamente se podría haber ido a algún móvil de crónica a contarles que el primo de Messi lo amenazó de muerte, pero en ese momento fue lo único que se me ocurrió. Y es mi sueño loco, no tengo tiempo para ponerme a charlar diplomáticamente! Acá se hace lo que yo sueño y punto!
Apenas me di vuelta para volver con mi apadrinado, me doy cuenta que no estaba! Puta madre! miro para todos lados (esto lo debo haber escaneado de alguna peli de suspenso) y el minimessi no está! Llamo al celular y no contesta! Aparece mi hermano y los dos tipos buena onda y nos separamos a las corridas por todos los pasillos y vericuetos a la vista en busca del pibe. Después de varios pasillos, puertas cerradas, termino rodando por una escalera caracol hasta un entrepiso. Veo una salita con luz tenue y un pasillo lleno de puertas, casi sin luz. Parece como unas oficinas viejas viejas, como si las estuvieran arreglando o pintando. Cuando estaba por subir las escaleras de nuevo veo que hay personas de limpieza que están bajando algo tipo una camilla así que me hago el boludo y camino por el pasillo. Abro una puerta y me encuentro con varios personajes del laburo. Suena mi celular y mi vieja me dice que el minimessi estaba en casa jugando con la compu y que “cómo lo dejé solo!”, en fin no quería sermones así que le colgué. Al darme vuelta, veo a los de limpieza acompañados de unos médicos que habían improvisado un quirófano sobre una mesa. Y mientras unos le hacían resucitación con un desfibrilador a un tipo que era parecido a Barak Obama (pero con el pelo un toque más largo y no se porqué tenía una cinta de embalar tapándole la boca), los demás destapan un mantel y abajo estaba lleno de vasos de todos los tamaños y colores, y también botellas de alcohol barato. Y todos se ponían a brindar y yo saqué de abajo un sachet de plástico con un líquido color miel que se llamaba “camellito” y me acuerdo que dije “quien compró esta mierda, debe ser intomable!” y la “amante del pitufo enrique” (no quiero dar nombres) me respondió “a mi me gusta!” y yo me senté en el piso y terminé mirando al cielo con las manos en alto mientras los shocks del desfibrilador le ponían como huevo los ojos al clon de Obama.
NOTA II: si este post le llega a Mc Cain (al candidato a presidente de Usa que se hizo famoso por sus papafritas y su loca loca idea de conquistar al mundo), díganle que aunque soñé que lo torturaban a Obama, yo lo banco a muerte y le prohibo que haga realidad las barbaridades que intento traducirles. desde mi inconsciente colectivo. VAMOS OBAMA CARAJO!
Publicado por
SANTIAGO
4
se sacaron el filtro y escupieron su verdad
3.2.08
EN BUSCA DEL CARIBE ENTRERRIANO II
CAPITULO II: “
Segundos antes de que el hotel cierre el horario de desayuno, nos parapetamos frente a las últimas medialunas y un café con leche que nos devolvió el alma al cuerpo. El cabezón no tardó en acoplarse a la recarga de energías, y minutos más tarde estábamos frente al río ayudando al Capitán de mar y tierra a bajar la embarcación de la camioneta. Mientras terminábamos de hacer los últimos ajustes, se acercó un paisano azorado ante la nave que tenía ante sus ojos. Contó la anécdota de rigor (en el interior todos tienen una para cada situación – será por eso que mucha gente me pregunta de que pueblo vengo?!) y se subió a la canoa para admirarla de cerca. Y fueron tantos los piropos que le suministró, que en un momentos todos nos miramos y pensamos para nuestros adentros “el viejo se la quiere empomar”. Para nuestra fortuna, sus hijos bajaron una lancha a motor justo a tiempo y el viejo resignado no tuvo otra que bajarse de su amada y emprender un tedioso viaje familiar en la “misma catramina de siempre”.



Nos metimos entre dos islas y pasamos del otro lado del río, admirando sobre la derecha la inexpugnable costa de la República Oriental del Uruguay que escupía ramas y arbustos para imposibiliarle a los asambleístas cualquier intento de desembarco revolucionario. A pesar del viento que se había levantado y de la corriente que nos llevaba a velocidad crucero, los ahora viejos lobos de río remamos sin parar buscando el paraíso subtropical que conforman las playas secretas del caribe enterreriano – según indicaciones de nuestro Capitán de mar y tierra, sólo confirmadas a través del google earth (ya que, recuérdoles, estamos en territorio inhóspito, donde nadie ha logrado llegar, quizás temerosos de que alguna andanada de flechas y dardos envenenados de las tribus isleñas los transformen en algún pariente de Hellraiser). Fue así como llegamos a la isla de Lost.
Publicado por
SANTIAGO
2
se sacaron el filtro y escupieron su verdad
2.2.08
EN BUSCA DEL CARIBE ENTRERRIANO
CAPITULO I: "LA RUTA DE LA MUERTE O ESCALERAS AL CIELO"
Nuestra primera escala, para despejar la curiosidad del lector que estará mirando con los ojos entrecerrados la foto que sucede a esta suerte de introducción, es el puesto policial de la localidad de Ibicuy, donde frenamos después de una emotiva charla sin hoja de ruta y algún que otro pif típico de los que viajamos donde nos lleve el viento.
Mis abogados detuvieron el auto y se dirigieron, “acompañados” por dos gendarmes de la zona, a conversar sobre la jurisprudencia que tiene que ver con la seguridad y el tránsito en general. Yo me quedé en el auto pensando cómo iba a utilizar mi único llamado, dispuesto a implementar el asesoramiento que tantas películas hollywoodenses me han dado a lo largo de los años.
Los vidrios espejados de la oficina reflejaban lacerantes haces de luz que impactaban sobre mi cráneo. Y cuando uno está solo con el auto frenado en la ruta frente a un puesto policial y sus abogados no dan indicios de vida, con el sol cascoteando el vehículo y las ventanas cerradas, uno empieza a pensar cosas. Y aunque a los pocos minutos salieron mis abogados meta abrazo y palmada con los oficiales de la ley, y me contaron que con un poco de profesionalismo y especialización en leyes de tránsito logramos seguir camino sin papeleta ni “aderezo”, les pido que presionen el botón de play para conocer mi versión de las cosas. Por lo menos, así lo pensé yo. Sic! Sic!
El CD del conductor se había terminado y llegó el turno del CD del cabezón. Y después, el horror. Quiero hacer especial hincapié en la importancia de elegir temas musicales rigurosamente antes de emprender una travesía por la ruta de la muerte, porque además de las conversaciones que uno mantiene con los compañeros de ruta, la música para empresas semejantes debe mantener al conductor del rodado despierto y atento en todo momento, y quizás el Indy rock que arrullaba el CD del blondo abogado (ideal para acompañar vinos tintos en un cómodo puff) no fue la mejor elección que podíamos haber hecho. Acompañados por el sonido del andar del vehículo, terminamos peleándonos a ver quién cabeceaba más, mientras mentalmente pensaba en que tenía que incluir un par de temas más “pulenta” para cuando queme mi CD de canciones para viajar. Luego de adelantarnos a un camión que venía de dejar unos 0km, decidí que el tema insignia de Led Zeppelin no podía faltar en esa lista.

A propósito de quedarse dormidos, un par de kilómetros antes de llegar nos encontramos de la mano de enfrente un camión volcado a 180 grados (cuan cucahracha luego de hacer pasado una mala noche en el boliche "cucatrap") con la cabina del otro lado de la zanja y el acoplado que no hace mucho habría escupido por la ruta cientos de cajas y pertrechos varios. Y estuvimos a punto de sacar una foto, pero al ver al conductor y al acompañante sentados sobre unas cajas al costado de la ruta con cara de “quién me mandó a poner el compilado del cabezón”, decidimos apagar los flashes y dejarlos libres de escrache.
Después de pasar varios peajes, puestos policiales, el puente de Zárate, camiones con gordos al costado y varios pájaros carbonizados pegados a los cables que unen los postes de luz, llegamos a las afueras de la ciudad. Y ahí nos dimos cuenta que, por lo menos, Andy y yo, habíamos llegado a casa.
Publicado por
SANTIAGO
4
se sacaron el filtro y escupieron su verdad






